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Textos Sul-Americanos

Pisadas de dinosaurio

Bruno Peron, 1 de Julio de 2012

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No todos los temas se fosilizan en el debate político latinoamericano. Cambia el contexto y las condiciones de producción de la Historia, pero ciertos fenómenos reinciden sobre las pisadas frescas de los dinosaurios.

Cuando todos depositábamos confianza en la construcción de la democracia y en la estabilidad de sus instituciones, una maniobra sospechosa (posiblemente una nueva variedad de Golpe de Estado) aflora en América Latina. Esta vez el Paraguay es el escenario en el que sus legisladores probaron que son capaces de cambiar el país en menos de dos días al quitar al presidente Fernando Lugo (líder del partido Alianza Patriótica para el Cambio – APC) del poder el 22 de junio de 2012 debido a extrañas acusaciones de incapacidad administrativa.

Ojalá los parlamentarios paraguayos fueran tan eficientes como para aprobar el ingreso definitivo de Venezuela al Mercado Común del Sur (MERCOSUR) –cosa que ya hicieron los demás miembros del bloque–, agilizar la Reforma Agraria en lugar de criminalizar a los “carperos” (nombre peyorativo dado a los Sin Tierra en Paraguay), y representar con fidelidad a los diversos sectores del pueblo paraguayo en lugar de adular a los latifundistas y conspirar en su favor. Si fuesen coherentes con la democracia, le hubieran dado a Lugo el tiempo y el espacio necesarios para defenderse de las acusaciones.

Paraguay repite la historia de la perfidia. Una vez que se ha dado el golpe, no hay vuelta atrás. Así fue con la destitución de Manuel Zelaya en Honduras en junio de 2009. La resistencia popular en ese país no fue suficiente para revertir los efectos de esta práctica sombría de las democracias frágiles que cambia las reglas del juego cuando menos se espera. Probablemente no existe en Paraguay una contra-trama popular que recupere, con la agilidad requerida, el poder del presidente legítimo.

Lo más irónico es que el discurso de la democracia justifica las prácticas antidemocráticas con la misma desenvoltura y extroversión. Los parlamentarios paraguayos alegan que la Carta Magna de ese país no contradice la eliminación de su presidente en tal circunstancia, cuyo procedimiento fue una trama que no nació de un día para el otro. Se sumó además el bajo apoyo político que Lugo tenía en el Poder Legislativo, cuya mayoría votó por su caída.

El latigazo a la evolución institucional del régimen democrático en Paraguay marca que la fidelidad a los mecanismos de la democracia puede ser rota por las elites del sistema político de este y otros países. Tal quiebre acontece cuando los intereses de los grupos de elite están amenazados. Los deseos de los grupos populares de esta forma son filtrados por sus “representantes”, que responden asimismo a los intereses de aquellos que los mantienen en el poder mediante recursos subrepticios a la democracia. Un ejemplo es el financiamiento privado de las campañas políticas.

Frente a su impedimento, Lugo se ha propuesto monitorear las actividades de Federico Franco, que hasta entonces era vicepresidente, estableciendo un “gobierno paralelo”. La expectativa es que los electores y grupos fieles a Lugo respalden a este líder y a su equipo, quienes están vulnerables a amenazas de inconstitucionalidad y encarcelamiento por parte de Franco. Un gobierno interino fue creado inmediatamente por el vicepresidente, que debería ser de la misma orientación política de Lugo. Este tipo de alianzas, sin embargo, está previsto para la conquista del electorado y, luego, del poder.

Una de las estrategias de Franco para legitimarse en el poder es el pedido de apoyo al gobierno brasilero y a su opinión pública. Su argumento es que los “brasiguayos” merecen el mismo tratamiento que los ciudadanos paraguayos y la protección de sus propiedades contra los Sin Tierra. Cuentan con que cualquier país tiende a solidarizarse con sus nativos, independientemente de lo que hagan en el exterior.

Mientras tanto, Paraguay fue suspendido temporalmente del MERCOSUR.

El dinosaurio es la metáfora de las elites obstinadas, de las conspiraciones en erupción, de las acciones antidemocráticas sobre el velo de la democracia, de actuar autoritariamente y ver qué sucede. Nuestro laboratorio de las “ideas fuera de lugar” (término del crítico literario austriaco-brasilero Roberto Schwarz) contiene frecuentemente experimentos perimidos, o peor, que se arriesgan en América Latina en provecho de sus instituciones débiles y en detrimento de su sufrido pueblo.

La sacudida de la democracia en Paraguay es una expresión de ultraje a ese régimen de gobierno y a las instituciones que tienen como objetivo ofrecer estabilidad política a este y otros países democráticos.

 

* Traducción del portugués: Miguel Guaglianone.

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